Hace poco un grupo de personas decidió alquilar la casa rural de mis padres. El pago de la reserva se realizó para el uso de 12 personas y todo el fin de semana transcurrió sin ningún problema aparentemente.

A la hora de finalizar los días y de ir a cobrar el resto del pago, las personas que alquilaron la casa indicaron qué, pese a haber utilizado todas las camas reservadas, como finalmente no habían sido 12 durante todos los días no iban a pagar lo acordado en la reserva. Mi familia cometió el error de cobrar lo que ellos indicaron viendo que la  discusión no les iba a llevar a ningún lado, así que estas personas se fueron.

Poco más tarde, al entrar en la casa y realizar una inspección un poco más detallada, mis padres se encontraron con que faltaba una lámpara de la pared y en su lugar había una bombilla colgando. La vitrocerámica estaba increíblemente sucia y se había roto parte de un botón del horno. Son cosas que pasan en un alojamiento de alquiler íntegro y es asumible. Por lo general no suelen pedir explicaciones, ya que son desperfectos pequeños, pero siempre se agradece que se comunique al marcharse.

En este caso, tremendamente extrañados por lo de la bombilla colgando, decidieron llamar a estas personas para preguntarles y en caso de que se hubiera roto, que nos abonaran el coste de una lámpara nueva. Al llamarles por teléfono y explicarles la situación, por lo visto se mostraron ofendidos, y alegaron que eso ya estaría así de la anterior visita que hubiéramos tenido, pero obviamente no es cierto ya que una bombilla colgando se ve fácilmente. Mi familia, sabiendo que no era cierto, decidió ir más allá y encontraron los restos de la lámpara rota en la basura.

Al volver a reclamarles los gastos de los desperfectos, les comentaron que si ellos decidían no abonarlos, tendrían que hacer uso del seguro y que por tanto, para poder reclamarlo, deberían presentar una denuncia contra ellos.

Ante esto, estas personas amenazaron con hacer mala publicidad (falsa) en todos los portales de internet donde estuviera publicitada la casa rural para así dañar la imagen del alojamiento.

Finalmente han cumplido su amenaza y se han dedicado a poner malos comentarios en todos aquellos portales que lo permiten.

Mi opinión es subjetiva, ya que la casa es de mi familia, pero esta situación no es la primera que he oído por parte de algunos propietarios y creo que es triste que personas honradas pongan mimo y se esfuercen por sacar adelante un proyecto con ilusión y gente con mala fe tenga todas las facilidades para dañarlo.

Y e ahí mi reflexión:

¿Cómo es aceptable que se permitan comentarios cuando no se puede claramente demostrar que son ciertos?

Yo pienso que ante una acusación, si no se puede demostrar, por defecto no se debe poder publicar. En este caso algunos portales lo hacen al revés: Se publica por defecto y si no es demostrable, no permiten eliminarlo. Lo malo es que demostrar una verdad es complicado, pero no demostrar una mentira es trivial.

Algunos portales comprueban que esa persona se ha alojado en la casa, otros ni siquiera eso, pero creo que no es motivo suficiente como para dar plena credibilidad a cualquier cosa que diga.

¿Qué hacer en el caso de recibir una opinión negativa?

Intentar que quiten estos comentarios es imposible en algunos portales. Alegan que la responsabilidad es de la persona que ha publicado el comentario y que por tanto ellos están exentos de culpa. Pese a tener claramente identificada la persona que ha publicado ese comentario, ¿hasta que punto es legal por parte de un portal permitir que alguien calumnie, siendo la calumnia un acto ilegal? Ante un caso así, el portal no puede decidir si es verdad o mentira por tanto ¿El desconocimiento de la veracidad de algo publicado exime de culpa?

En nuestro caso mi familia va a presentar una denuncia contra estas personas y pensamos que disponiendo de las pruebas físicas, una vez el périto del seguro redacte su informe, tendremos una prueba confirmada que presentar a estos portales.

¿Por qué esta política de publicación de opiniones?

La gente que busca una casa rural valora las opiniones. Por ese motivo es comprensible que los portales quieran tener el máximo de ellas y ofrecer las mayores facilidades para obtenerlas. Con esta política de publicación, asumen que parte de esas opiniones (tanto positivas como negativas) serán falsas. Pero, ¿Hasta que punto es correcto poner en peligro la reputación de los negocios de otras personas por un interés propio? ¿Es moralmente correcto, que no legal, cobrar por unos servicios de promoción a un negocio y permitir que algunas personas tengan total facilidad para publicar comentarios falsos, y por el contrario infinitas dificultades para retirar esa difamación?

Pienso que el problema surge al tratar de la misma forma una opinión que un hecho. La una es personal y por tanto subjetiva, la otra es algo objetivo, que debería ser demostrado antes de ser publicado, en especial en caso de crear algún tipo de perjuicio.

Es posible que algunos responsables de estos portales no sean conscientes del enorme daño que hacen a los propietarios que, estupefactos, ven como las empresas a las que pagan y en las que confiaron para promocionar sus pequeños negocios se vuelven en su contra. Por el contrario, alguien con mala fe sí que ve el enorme potencial dañino y no duda en usarlo.

Las opiniones de los usuarios son muy útiles, pero pienso que este uso no es el correcto. Mi familia puede dar fe de ello.