La crisis, los precios y el valor de las cosas
Junio 1st, 2009
Si podemos sacar algo en claro de la situación actual, es la relación entre el valor de las cosas y sus precios y el ejemplo perfecto es el mercado inmobiliario, pero se puede aplicar el símil a cualquier producto o servicio.
Aunque la relación precio-valor debería ser lineal, o al menos a no tener cambios bruscos, sucede que en algún momento puede existir un cambio que haga que el precio se modifique notablemente influenciado por otros factores (especulación, stock, necesidad…). El problema existe cuando ese cambio brusco del precio afecta a la percepción del valor del producto de un modo directo y proporcional, lo que hace que cuanto mayor sea la velocidad del cambio, más inestable se vuelve todo. Es diferente que el precio arrastre el valor, que no que el valor modifique el precio.
En un caso práctico inmobiliario: Un piso hace dos años costaba 30 millones, al año siguiente cuesta 35, y este mismo año 25 millones. Difícilimente el valor de este producto puede haber variado un 30% en tan poco tiempo. La casa sigue siendo la misma y cumple las mismas funciones.
El libre comercio mismo sirve como regulador y tiende a que la relación precio-valor sea practicamente 1. El problema es que en la situación actual, y para volver a una relación precio-valor cómoda, la gente tiende a minusvalorar los productos o servicios para que el precio sea bajista. El valor es algo que marcamos todos nosotros, con un pequeño diferencial que aplicamos cada uno y el mercado debe hacer que el precio se amolde a él. Cuando es el precio lo que modifica el valor, es cuando todo se hace volátil.
Aplicado a la contratación de un servicio B2B es incluso más sencillo detectarlo. Si el año pasado contraté un servicio que costó 100€ y me permitió facturar 2.000€, y ahora lo vuelvo a contratar, existiendo la misma oferta y demanda, y que me dará un rendimiento similar, ¿Por qué debería pagar sólo 30€? ¿Tanto ha cambiado su valor?